¿Dónde hacer senderismo en Galicia?

Galicia es un destino ecoturístico de primer nivel, y actividades como el senderismo encuentran aquí un escenario privilegiado. La densidad de sus bosques, el atractivo de sus cumbres y montañas o el patrimonio histórico-cultural que se oculta en ellos (el Castillo de O Frendoal es una muestra) justifican su popularidad en el mundo del trekking. Cuando el turista descubre las rutas de senderismo en las Cíes por primera vez, queda sorprendido por el aspecto virginal de sus paisajes.

En este archipiélago, a siete kilómetros de Oia, pueden recorrerse itinerarios tan famosos como el de Alto del Príncipe, el Monte del Faro o el Faro do Peito. La mayor parte de ellos transita por la archiconocida playa de Rodas y toman el embarcadero como su punto de partida. No hay grandes desniveles y el grado de dificultad es accesible a todos los públicos.

Más desafiante es O Camiño dos Faros, una ruta de trekking de doscientos kilómetros que discurre entre Finisterre y Malpica de Bergantiños. Sus nueve horas de marcha conducen al viajero por ríos, acantilados, estuarios y otros parajes únicos, siempre con la Costa da Morte como telón de fondo.

En la Ribeira Sacra, la ruta del Cañón del Sil es otro destino muy codiciado entre los senderistas. Son menos de veinte kilómetros de itinerario que serpentea entre viñedos, bosques, pueblos con encanto y monasterios de época. No es una experiencia apta para viajeros con acrofobia: sus acantilados deleitan con vistas únicas, al tiempo que intimidan por su altura.

Otra de las mejores rutas de trekking en Galicia es la ascensión a Peña Trevinca, una de las cumbres más imponentes del macizo Galaico-Leonés. Desde el punto de vista paisajístico, plantea un contraste total con los anteriores enclaves gracias a sus lagunas y valles glaciares.

En vista de lo anterior, es lógico que Galicia sea una de las «mecas» del senderismo en el noroeste peninsular.