Como parte de su inversión en movilidad sostenible, Madrid ha ensanchado su oferta de aparcamientos disponibles en los últimos años. En concreto, el Servicio de Estacionamiento Regulado (SER), que se remonta a la década de los setenta, cuenta con cuatro mil parquímetros en diferentes distritos de la Capital. Las nuevas tecnologías facilitan la obtención y la gestión de tiques. A través de apps como Parclick o ElParking, se puede Reservar parking Madrid de forma telemática.
En la Zona SER de Madrid, el aparcamiento se divide en las siguientes clases: las plazas delimitadas con líneas azules, que buscan mejorar la rotación; las delimitadas por líneas verdes, reservadas a conductores residentes, y las de zonas comerciales, donde se requiere una autorización especial.
Otro tipo de parkings en Madrid son los públicos subterráneos, ubicados en avenidas, plazas y otros puntos relevantes comercial o turísticamente o con una alta afluencia. Son claros ejemplos los de Montalbán, Atocha, Plaza de España o Plaza de las Cortes. Operan las veinticuatro horas del día y se tarifan por horas de ocupación.
Por su parte, los garajes y plazas de uso exclusivo representan un sector importante del aparcamiento existente en la capital española. Están distribuidos mayormente en zonas residenciales y calles secundarias, y muchos de sus titulares los alquilan a terceros.
Con miras a reducir el tráfico rodado y aumentar la calidad del aire, el Ayuntamiento de Madrid ha seguido el ejemplo de otros organismos público al apostar por aparcamientos park and ride o disuasorios. Este tipo de parkings abunda en las estaciones de tren, metro y autobús y su propósito es incentivar el uso de dichos transportes públicos.
Con el auge de la movilidad eléctrica, se han implementado en la Capital no solo infraestructuras de carga, sino también de plazas exclusivas para vehículos híbridos, EV y otras clases de eléctricos.