Los sistemas de detección de caídas, esenciales para la seguridad de ancianos

Alrededor del treinta por ciento de los adultos mayores sufre una caída al año en España. Conforme pasan los años, el deterioro muscular y los problemas de equilibrio se acentúan en el ser humano, aumentando el riesgo de este tipo de accidentes, que a menudo se producen sin la supervisión de familiares o cuidadores. Evitar este escenario es el objetivo del reloj aviso caidas y otros dispositivos similares.

Los sistemas de detección de caídas están cada vez más en la conversión pública, en respuesta a la necesidad de monitorear la actividad de los mayores de sesenta y cinco años, sin afectar a su bienestar e independencia. En el baño y otras superficies resbaladizas, el riesgo de caída es elevado, y sus consecuencias incluyen las fracturas, esguinces, hematomas y otras lesiones de gravedad.

Dispositivos como los collares, brazaletes, relojes y móviles de teleasistencia han demostrado su eficacia en la prevención de caídas en este colectivo tan vulnerable. Basan su funcionamiento en acelerómetros, geolocalizadores, algoritmos y otras tecnologías capaces de determinar cuando el usuario ha sufrido un resbalón, un choque u otro accidente.

Además de preservar la salud del anciano, estos sistemas proporcionan tranquilidad a sus familiares y cuidadores. En caso de producirse una emergencia, el aparato de teleasistencia enviará una alerta automática a los allegados del usuario y a los servicios sanitarios. Como resultado, se minimiza la gravedad de las lesiones sufridas, al recibir asistencia inmediata en cualquier momento y lugar.

Para la tercera edad, el uso de esta tecnología se traduce en una mayor autonomía de movimientos. La posibilidad de entrar y salir del domicilio, acudir a citas sociales y participar libremente en actividades al aire libre permite al usuario disfrutar de su vejez, sin comprometer su integridad física. A largo plazo, esta independencia aumenta sus niveles de bienestar y de satisfacción.